Desde su retirada catastrófica de Moscú, las terribles pérdidas que sufrieron los soldados de Napoleón Bonaparte fueron adjudicadas al hambre y al frío arrasador del invierno ruso.
Sin embargo, de acuerdo con una nueva investigación llevada a cabo por científicos franceses, el afamado Gran Ejército, que para el mes de diciembre de 1812 había quedado reducido a 30.000 hombres, de un total de 600.000 o 700.000 soldados apenas seis meses antes, en realidad, había resultado víctima de los parásitos.
”El frío y el hambre seguramente se cobraron muchas víctimas, pero las enfermedades incrementaron marcadamente la nómina de muertos”, añadió uno de los integrantes del equipo de investigadores, Pierre-Edouard Fournier.
El Gran Ejército, o Grande Armée, que con 691.000 hombres se había convertido en la fuerza combativa más importante que se hubiera reunido en Europa hasta ese momento, atravesó el río Neman en Lituania el 23 de junio del año 1812, y empezó su larga marcha hacia la ciudad de Moscú.
Napoleón, que se enfrentó a una resistencia sólo esporádica, alcanzó su objetivo a principios del mes de septiembre.
Sin embargo, los invasores descubrieron que Moscú estaba vacía, no había ni gente ni provisiones. Inmediatamente después, gran parte de la ciudad estalló en llamas en lo que se supone que fue un sabotaje perpetrado por los combatientes rusos.
El emperador nacido en Córcega abandonó la ciudad en ruinas —sin ni siquiera haber recibido la rendición formal del ejército ruso— el 19 de octubre.
De inmediato se supo que la retirada de Napoleón iba a ser una de las debacles militares más célebres de la historia.
Constantemente acosado por las fuerzas rusas, entre ellas los temibles cosacos, y obligado a emprender hacia occidente el mismo camino chamuscado que había transitado, poco tiempo antes, hacia el este, el ejército francés pronto perdió casi todos sus caballos y tuvo que continuar la deshonrosa retirada a pie.
Hasta ahora, siempre se había creído que el invierno ruso, en realidad, era el que había terminado el trabajo y había aniquilado a cientos de miles de soldados como consecuencia del congelamiento, el hambre y el agotamiento. Sin embargo, según revelan ahora los científicos, las condiciones de la retirada favorecieron una infección masiva causada por las pulgas y los piojos.
Fragmento extraído de el periódico del periódico español El Mundo, en el cual incluyen una entrevista realizada por el periódico francés Le Figaro a un grupo de científicos que investigaba sobre el tema


